El Bárbaro

La asociación Tonalestate 2017, llevó a cabo su congreso cultural internacional, también este año, del 7 al 10 de agosto, en los alpes italianos, entre los pueblos de Passo del Tonale, Ponte di Legno y Vermiglio. Personas y grupos deseosos de crear una sociedad más humana y justa se reunieron para dialogar del tema: El Bárbaro, título que acompaña las reflexiones acerca del tema “la razón”.
Hay tres aspectos que ya el afiche propone a la reflexión: el uso de la razón, las características de ese bárbaro que invade la tierra y que puede cambiar la lógica de nuestra sociedad, la manera de no vivir como brutos.
Este argumento fue abordado a través de las distintas ramas del conocimiento humano.
En el primer día, Paola Leoni, directora del centro estudios de Tonalestate – rectora de la universidad Instituto Científico Técnico y Educativo (ICTE) en México – y moderadora del evento, introdujo el tema planteando el trabajo del Tonalestate a través del título de la primera mañana “entre el decir y el hacer en medio está el otro”.
En el día inaugural, las sesiones se dedicaron a la literatura, la filosofía, las ciencias y las artes. Intervinieron Giuseppe Versaldi, Presidente de la Congregación para la Educación Católica, el filósofo Jean Jacques Wunenburger, los escritores Antonia Arslan y Francisco Prieto.
Las conversaciones de la tarde fueron provocadas por la interrogante que nos ha dejado el director Ingmar Bergman: “¿Por qué no dejas de hacer preguntas?”. Hablaron sobre esto el periodista e historiador Aldo Giobbio, la socióloga Catherine Wihtol de Wenden, los científicos Piero Benvenuti y Marc Wilikens, experto en comunicación científica.
El segundo día, la conferencia del teólogo Carmelo Dotolo condujo a una mañana dedicada al diálogo interreligioso. El rector de la mezquita de París, Dalil Boubakeur, el rabino de Florencia, Joseph Levi y el cardenal Jean Louis Tauran acompañaron en la reflexión sobre el tema “totalmente Otro”.
En la tarde, los testimonios de personas comprometidas en el compartir las necesidades de los demás, fueron una experiencia directa sobre el tema “no para ser servido”. Con Fawwaz Abu Khalaf desde Hebrón, Jean Tonglet del movimiento ATD Cuarto Mundo, y Guido Barbera, presidente de la Coordinación Iniciativas Populares de Solidaridades Internacionales de Roma, se dio inicio a la tarde de relatos sobre trabajos concretos de auxilio a las personas víctimas de un sistema capitalista “bárbaro”. Siguieron las relaciones de Rob Lawrie, que trabaja con los migrantes que buscan atravesar el canal de La Manga, y del capitán de los Guardacostas griegos, Kyriakos Papadopoulos, quien describió el trabajo de rescate y primera acogida de los migrantes que llegan a Europa desde África.
Las conclusiones de este segundo día fueron encomendadas al testimonio de Andrea Romani, presidente de la Fundación Divina Providencia de El Salvador, que detalló la labor que, desde hace veinte años, realizan con los niños de una de las comunidades más pobres de ese país.
El personaje de Tomás Moro, en la película “El hombre de dos reinos”, dice a los políticos de tener cuidado porque perder la propia alma y ganar el mundo es un mal negocio, pero perder la propia alma por un pedacito de poder es ¡peor aún! Bajo esta sugerencia empezó el tercer día, referido a relatos de trabajos políticos y culturales de alto nivel.
Habló el representante de El Salvador en las Naciones Unidas, Rubén Zamora, el Arzobispo de Bologna Matteo Maria Zuppi, la periodista japonesa Chie Mikami y Bhaskar Sunkara, director del periódico estadounidense “The Jacobin”.
En la tarde, Francie Brolly, desde Irlanda, el periodista francés Dominique Vidal, el representante del pueblo vasco Gabriel Mouesca y Uche Mefor desde Biafra, nos recordaron que para conseguir la paz “no basta rezar”. Concluyó la jornada el fotorreportero Giorgio Fornoni que brindó a los presentes un resumen de algunos reportajes de los lugares más olvidados y destruidos del mundo.
¡Y así sea! Fue el título de la última mañana donde el tema de los migrantes y de las relaciones con “los otros” fueron desarrolladas por el Obispo de Ventimiglia Antonio Suetta, el presidente del Instituto italiano para Asia y el Mediterráneo, Gian Guido Folloni y el periodista Michel Warschawski.
Tonalestate no es solo un congreso cultural. Es un verdadero festival: una fiesta que reúne a todos aquellos que quieren ser parte viva y constructiva de él. Por esto, además de las conferencias, de los momentos de diálogo y de las convivencias entre los participantes, TONALESTATE propone espectáculos y exposiciones de muchos artistas que cuentan acerca de la realidad con un lenguaje bárbaro, porque se desarrolla fuera de la lengua propia de una sola civilización, por cuánto poderosa ella pueda ser.
Entre las exposiciones encontramos: “Il Barbaro” exposición histórica de las portadas del semanario de información y cultura nacido en los años 70, exposiciones fotográfica de Felipe Dana “Batalha por Mosul”, reportaje desde Mosul (Iraq), “Tell the world that i live for love” de Alejandro Mátzar Loch, sobre la jornadas médicas, en Santa Tecla (El Salvador), la “Resistencia del bárbaro” de Annalisa Vandelli. sobre la migración en Etiopía; exposición gráfica de One Way Japan con “Constructing Culture of Peace” y exposición de pinturas y dibujos de dos jóvenes pintores hondureños, los hermanos Vladimir y Quitzé Sabillón, con “Ser no aparecer”, mostrando lo que nace cuando el arte no niega el espacio a aquel misterioso demás del cual está hecho cada hombre.

Conclusión
En estos días muchos nos han dirigido la invitación a actuar frente a las injusticias en el mundo y nos han provocado a dar un paso más que quedarse sentado a hablar.
Hay varias formas en la historia, en las cuales los hombres han intentado, descubierto, ideado y actuado una revolución frente a las injusticias, a los abusos, a las violencias.
El Tonalestate ha elegido “la revolución del encuentro”. Consiste en un trabajo cotidiano, en un trabajo perseverante, en un trabajo capilar e incansable (algunos de los relatores lo han definido como levadura), en la realidad más próxima en la que cada uno de nosotros vive. El Tonalestate es fruto de esta revolución del encuentro.
Si nosotros estamos aquí sentados, en esta sala, en el Tonalestate, si esto es posible, lícito, justo y debido, es porque Tonalestate es fruto de este trabajo capilar y constante, esperando contra toda esperanza; es el único que permite no ser cómplices de una sociedad en la que todos son abandonados a enfrentar, solos, las derrotas, las heridas, las ansiedades, las necesidades y los deseos, en cambio nadie es más un extranjero.
“La dramaticidad de la existencia”, ha dicho uno de nuestros relatores, se propone siempre nuevamente en la historia, en cada generación y, justamente porque esta es la realidad que la historia nos enseña: o la acción es cotidiana o en el cotidiano o es solo un flatus vocis. Y, para ser cotidiana y en el cotidiano, ella tiene una característica fundamental que subrayo de nuevo: el encuentro. ¡Estamos aquí por un encuentro! Estamos aquí para encontrarnos y estamos aquí para ir a encontrar de nuevo.
El Tonalestate, en estos días, ha sido definido también como el ejemplo que deberían ser todas las universidades: estas palabras, que nos llegan inesperadas, como sorpresa, nos abren a un campo de acción importante; nos invitan, de hecho, a asumir seriamente también la tarea de estudiar: estudiar la realidad con ojos nuevos, para tratar de abrir una brecha en el mar de las informaciones falsas, de las cuales hemos sido puestos en alerta por las varias intervenciones que hemos escuchado.
Veremos cómo este trabajo se desarrollará, en una renovada acción unitaria, no individualista o personalista, en los varios centros de estudio que, en todo caso, no deberán nunca estar desligados de la concretez de la vida y de las necesidades del hombre y de los hombres.
Todos pueden y todos están invitados a este trabajo común, es suficiente con adherir!
Quien no piensa más en sí mismo, escribía el Prof. Giovanni Riva, lance la primera palabra del encuentro: encuentre al otro, se haga cargo de él, camine con él, invente en cada paso la amistad. Este es el rostro de nuestra revolución: ¡el encuentro que genera amistad!
Volvamos entonces con valor a nuestra realidad cotidiana, con aquello que hemos vivido aquí en el Tonalestate y lancemos, repito, lancemos la primera palabra del encuentro, con el valor de no estar nunca resignados.
Gracias e inshallah.
Hasta luego.
Hasta el próximo año.
Por Dra. Maria Paola Azzalli



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