El proceso creativo

En esta oportunidad, el Centro Cultural One Way de Tegucigalpa, tuvo el placer de presentar, el 25 de noviembre de 2017, a nuestro amigo y fotógrafo guatemalteco, Alejandro Mátzar, quien se dedica desde el año 2004, al ejercicio de la fotografía contemporánea, enfocándose en el género documental social y humanitario.

 

Mátzar nos habla de su experiencia humana a través de la fotografía contemporánea, que para él va más allá de presionar el “click” de una cámara, o hacer un “touch” en el teléfono. El proceso creativo es muy complejo, no solamente en la fotografía, también en las diferentes ramas artísticas y poder expresarlo es una acción bastante embrollada pero muy gratificante.

La tarea es aquella de transmitir la propia experiencia pero también aquella de elegir el proceso apto para crear una imagen con sentido humano. “Hoy nuestro interés sobre la fotografía parece haber retrocedido no solo por aquellos que hacen de ella un pasatiempo o una profesión, sino también por aquél que tiene activado el acceso directo a la cámara en la pantalla de su smartphone”.

La fotografía hoy tiene un protagonismo inevitable, sobre todo por los alcances de la tecnología; nacen fotografías que representan nuestra vida cotidiana, pero también imágenes que muestran las realidades sociales que vivimos a diario. Hay fotografías icónicas, famosas, que no transmiten una verdadera realidad específica, y nos preguntamos si estas fotografías son constructivas para los seres humanos o son una simple masificación de las imágenes que constantemente percibimos y que solamente colapsan sistemas virtuales.

Salta, entonces, el debate sobre si lo que percibimos es la imagen de un momento capturado o una fotografía, entendida como herramienta que capta esos momentos esenciales y crea fragmentos históricos que servirán a futuras generaciones.

Hoy las personas acceden con mayor facilidad a una cámara fotográfica o a un teléfono con estas características, y todos en alguna ocasión, han tenido la oportunidad de fotografiar un momento, pero esto no siempre se traduce en un proceso creativo, tarea fundamental para un fotógrafo dedicado a la disciplina.

La conciencia hace reflexionar sobre el trabajo que se realiza, por ello Mátzar decidió dedicarse al trabajo de la fotografía documental, adecuando los elementos del proceso metodológicos de edición, composición y post-producción, la publicación y la exposición de las imágenes capturadas. Pero, sobre todo, reconociendo la importancia de la ética profesional en su trabajo gracias al congreso internacional del Tonalestate, en Italia, y a través del impacto que su trabajo ha tenido para las personas que no viven las realidades que en estos países latinos se viven cotidianamente.

Independientemente de lo que hagamos o a lo que nos dediquemos, todo tiene sentido si nos hace vivir una experiencia humana que permita construirnos en un positivo y esto puede expresarse a través de una fotografía.



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