¿Para qué trabajar?

No se puede pensar al ser humano sin trabajo. Pero ¿para qué trabajar? Presentamos algunas reflexiones que pueden ser de ayuda para responder esta pregunta.

El trabajo es una circunstancia que no se puede evadir, es una necesidad para cada persona realizar una actividad económica que le permita, de una forma regular y no precaria, acceder a todos los bienes y servicios que necesita para vivir de una manera en que se exprese su dignidad humana. Hoy, sin embargo, el trabajo parece ser una cuestión inhumana; el incremento de la productividad a través de grandes avances tecnológicos, la búsqueda por la reducción de costos, la flexibilidad laboral, las migraciones y un mercado que impone formas idólatras de éxito (el dominio sobre el otro, dotando de “regalos e incentivos” como status, poder, dinero y fama) todo esto resta humanidad a una actividad que es innata a la persona.
Una segunda reflexión es que esa actividad que se realiza como trabajo, no puede ir en contra del mismo ser, no se puede desempeñar un empleo que sea incompatible con la propia realización ni con la de los demás, es decir, un hombre no puede ser contratado para desesperanzar a los demás. Al respecto se puede reflexionar sobre un gran mercado mundial de trabajos desesperanzadores de los cuales los países, así llamados desarrollados, son los mayores promotores y exportadores.
La tercera reflexión a tomar en cuenta es que aún para quien tiene el trabajo ideal, éste debe reconocerse como un medio y no como un fin. La vida toma sentido si está dedicada a un único ideal, la realización de la persona humana; esto implicará un necesario reconocimiento de mi yo con el otro y así comprender que cada actividad individual contribuye a la construcción de un lugar común y que todo nuestro actuar debe conducirnos a la búsqueda de un positivo.
Entonces cada profesión es un instrumento a través del cual el hombre transforma su realidad; de hecho, no hay un trabajo más digno que otro, porque su dignidad consiste en el deseo verdadero y profundo de realización y felicidad que cada uno tiene.
Es el anhelo profundo y sincero de búsqueda de realización y felicidad de la persona lo que dignifica su trabajo y no el salario.



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