Pobres, excluidos y lumpenproletario

“La historia de la industria, la historia de la iniciativa individual, la cruzada de la humanidad en la búsqueda de la felicidad”. Ésta es la presentación inicial de la película “Tiempos Modernos, estrenada en  1936, dirigida y actuada por Charlie Chaplin, quien de forma excepcional ilustra los males y contradicciones del sistema capitalista.

Una de sus manifestaciones es el fenómeno de la pobreza, la cual afecta a todos de diferentes formas. Existe quien la sufre en carne propia y, por tanto, vive en la miseria y en la exclusión,  quien se siente amenazado por ella por la incertidumbre social que ésta genera, violencia, criminalidad, segregación, entre otras. Existe también quien a causa de la pobreza de otros, no logra reducir sus stocks e incrementar sus ganancias.

Durante esta época del año se tiende a ser más generoso, se toma conciencia del bien que se posee y tanto empresas como individuos publicitan con orgullo las actividades de asistencia social que realizan. Pero no pensemos sólo en los pobres como los destinatarios de una buena obra de voluntariado para hacer una vez a la semana, y menos aún de gestos improvisados de buena voluntad para tranquilizar la conciencia. Estas experiencias, aunque son válidas y útiles para sensibilizarnos acerca de las necesidades de muchos hermanos y de las injusticias que a menudo las provocan, deberían introducirnos a un verdadero encuentro con los pobres y dar lugar a un compartir que se convierta en un estilo de vida.

En efecto, durante la navidad se hace memoria de la persona que, por excelencia, en la historia, ha de mejor manera representado la pobreza como servicio y dependencia. Por lo tanto, es tarea de cada uno tomar conciencia que el propio comportamiento económico individual se inserta en un sistema que genera desigualdad.

Pero entonces, ¿qué puedo hacer desde mi particular?  

Un primer aspecto es aquel de tomar conciencia que la cruzada del hombre en búsqueda de la felicidad, si bien se trata de una aventura personal, no puede ser individual, esto se puede ver también en la lógica económica, pues un solo productor no podrá generar todo lo que necesita una sociedad para desarrollarse, el intercambio y la ayuda mutua son necesarios.

Lo anterior nos permite señalar un segundo aspecto, ponerse en común, ahí donde se vive y se trabaja en el particular, ayudar a quien más necesita, contribuir al desarrollo de las personas que te rodean y apoyar aquellas amistades que viven también con esta conciencia.



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