Quienes somos

profileEl centro cultural “One Way” nace del deseo de poder dar un juicio a la realidad, para poder expresarnos en la condición histórica y concreta en la que estamos viviendo desde un punto de vista social, cultural, con una atención a la justicia, a la libertad, a las exigencias y a los valores humanos. Compartimos la preocupación y el deseo de un trabajo cultural profunda y realmente en favor del hombre y comprometido con sus problemas y con sus verdaderas aspiraciones. En una sociedad donde vemos que lo que prevalece son los intereses individuales, tratamos de “luchar” por un futuro más verdadero, por una pasión hacia el hombre y por lo tanto, hacia la sociedad. Por ello, hacer cultura es un compromiso para la construcción de una humanidad nueva, que tenga como primera preocupación el vivir y el actuar en función del hombre, de nosotros mismos. A través de nuestra labor vemos que esto aún es posible, y es posible actuar en la sociedad de una forma nueva comenzando un diálogo sincero que nace de la responsabilidad que sentimos frente al mundo en el que vivimos, a las personas y a los hechos. Por esta razón nace “One Way”, el único camino, porque consideramos que el único camino por el cual vale la pena vivir y actuar es el hombre. Hacer cultura es el deseo de encontrar un significado a todo nuestro actuar, sin vivir una existencia desarticulada, donde cada estado de ánimo o aire intelectual nos agita como bandera al viento.

Nuestras conferencias                

La cultura es un hecho, es el juicio que nace de una experiencia. Por ello, es fundamental que este hecho cultural se vuelva siempre más un lugar de encuentro en el cual cada detalle adquiera su auténtico valor. No es el simple hecho de juzgar desde la comodidad de nuestro sillón, sino ponernos a trabajar juntos; el hecho concreto de hacer cultura no se encuentra en los periódicos, sino en el corazón y en las experiencias de las personas, personas a las cuales se puede mirar a la cara. Queremos operar juntos, pero en una operatividad de pensamiento, de obras, de creatividad, de experiencias sociales, educativas y políticas.  Cada año nos damos un tema en el cual los invitados traen su aportación, una aportación que pueda provocar preguntas, prospectar reflexiones y debates, en la que podamos ser provocados a una acción decidida y madura y donde cada quien pueda ser protagonista y no espectador; de este modo, se pueda ya vislumbrar un trozo de humanidad nueva.

Nuestra publicación

“One Way” es una publicación que quiere recoger los frutos de nuestro actuar. “One Way” nace como instrumento eficaz para la labor cultural.

Disfrútala, promuévela, úsala hasta agotarla, aprovéchala, personalmente y en los diálogos con tus amigos. Eres tú el promotor y el vocero de este juicio sobre la realidad.

 

Quienes somos

Historia

El Salvador

El viernes 10 de octubre de 2008, en un pequeño restaurante de San Salvador, algunos amigos: Álvaro, Andrea, Brenzo, Lucia, Claudia, Benedetta, Rigoberto y otros, leíamos las conclusiones formuladas en el Tonalestate (un congreso cultural internacional que se realiza todos los años en Italia) de aquel año, del que acabábamos de regresar. En esa ocasión se hizo la propuesta a todos los presentes de iniciar un centro cultural en cada país, dejando en manos de aquellos que decidiría promoverlos, con la responsabilidad de llevarlo a cabo.

Por esta razón, ese día tomamos la decisión de crear un centro cultural a través del cual poder juzgar toda la realidad que nos rodea, un juicio que fuera el resultado de un diálogo entre nosotros, de nuestras experiencias personales y de una búsqueda común sobre la verdad de la existencia. Nos dimos cuenta que era apremiante, volviéndonos adultos, el interesarnos por todos los acontecimientos y por toda la realidad; entonces, no hacerlo, sería como desinteresarse del hombre mismo. Aquella invitación fue, para nosotros, un llamado grave y persistente, que ha sido y sigue siendo un gran desafío.

Ese día nunca hubiéramos imaginado lo que iba a ocurrir a continuación: ciclos de conferencias, conciertos, exposiciones, publicaciones, encuentros con personalidades del mundo de la cultura, de la educación, de la política y de las academias.

Desde los inicios estábamos conscientes de que nos hacía falta madurar y crecer. Sin embargo, pensamos que este crecimiento no puede ser algo que preceda a la acción, y sobre todo no puede ser algo privado o circunscrito a pocos. Muchas personas nos han ofrecido su apoyo y siguen periódicamente nuestras actividades, así como nuestra publicación, una revista bimestral surgida de nuestra labor.

Honduras y Guatemala

Nuestro trabajo no se ha quedado reducido “al nosotros”, de modo que, en el 2010 unos amigos en Tegucigalpa, Honduras, han replicado esta labor; y en este momento, también algunos amigos guatemaltecos ya están iniciando una actividad como la nuestra.

Hemos descubierto que un compromiso de este tipo es contagioso y por donde vayamos encontramos compañeros dispuestos a emprender este viaje con nosotros.